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martes, 14 de abril de 2009

A TRAVÉS DEL CAMINO


Imposible atravesar la vida ...sin que un trabajo salga mal hecho,sin que una amistad cause decepción,sin padecer algún quebranto de salud,sin que un amor nos abandone,sin que nadie de la familia fallezca,sin equivocarse en un negocio.
Ese es el costo de vivir.Sin embargo lo importante no es lo que suceda, sino, cómo se reacciona.Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes,vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.
Uno crece...Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.Uno crece cuando acepta la realidad y tieneaplomo de vivirla.Cuando acepta su destino,
pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.Uno crece asimilando lo que deja por detrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir
Crece cuando supera, se valora y sabe dar frutos.Uno crece cuando abre camino dejando huellas,
asimila experiencias...
¡Y siembra raíces!Uno crece cuando se impone metas, sin importarle
comentarios negativos, ni prejuicios,cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes,cuando cumple con su labor.
Uno crece cuando
se es fuerte por carácter,sostenido por formación, sensible por temperamento...¡Y humano por nacimiento!
Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas,recoge flores aunque tengan espinas ymarca camino aunque se levante el polvo.
Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con
residuos de ilusiones, capaz de perfumarse con residuos de flores...¡Y de encenderse con residuos de amor!
Uno crece ayudando a sus semejantes,conociéndose a sí mismo y
dándole a la vida más de lo que recibe.Uno crece cuando se planta para no retroceder...Cuando se defiende como águila para no dejar de volar...Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella.Entonces... Uno Crece

lunes, 13 de abril de 2009

LA CASA DE LOS MIL ESPEJOS


Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.
El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subirlas se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentro en el cuarto. Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto habían 1000 perritos más, observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos.
El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco.Los 1000 perritos hicieron lo mismo.
Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él.Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para si mismo:
-¡Qué lugar tan agradable... voy a venir más seguido a visitarlo!
Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró en el mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva.
Posteriormente empezó a gruñir, obviamente vio como los 1000 perritos legruñían a él. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos le ladraron también a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó:
-¡Qué lugar tan horrible es éste... nunca más volveré a entrar allí!.
En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía:
Todos los rostros del mundo son espejos. Decide cuál rostro llevarás por dentro y ese será el que mostrarás. El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás.
Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten con el corazón.

sábado, 11 de abril de 2009

CONSEJOS TAOISTAS


*Un hombre enseña más
por el ejemplo que predicando
a los demás cómo deberían ser.
Sabe que las constantes intervenciones
bloquean el proceso de las cosas.
No busca ni mucho dinero, ni mucha alabanza.
Sin embargo, halla bastante de ambas.
No arrebata éxitos porque no necesita de la fama.
Permite que los sentidos descansen y se aquieten.
Cuando se tiene tiempo para reflexionar,
se puede ver con mayor claridad
lo esencial de sí mismo y de los demás.

*Cuando no entiendas qué dice una persona,
no persigas cada una de sus palabras.
Rinde tus esfuerzos. Silénciate interiormente
y escucha con tu ser más profundo.

*Cuando te asombre algo que veas o escuches,
no luches por entender. Retírate un momento
en tí mismo y cálmate. Cuando una persona está en calma,
lo complejo se hace simple.
Mientras más te liberes de tu empeño y
mientras más abierto y receptivo estés,
con más facilidad sabrás qué está ocurriendo.

* Cuando me desprendo de lo que tengo,
recibo lo que necesito
(si entrego el poder, tengo todo el poder).

*Cuando renuncio a impresionar a un grupo,
me hago verdaderamente impresionante.
Mientras menos parezco, más soy.

*La muestra de fuerza sugiere inseguridad.
Las intervenciones suaves, si son claras,
vencen las más rígidas resistencias.

*Si tienes seguridad interior,
obtendrás lo que quieres. Además, serás
más pausado y durarás mas.

*Vive sin temer a la muerte.
Esta libertad te protegerá de todo peligro.

*Todo lo que crece, es flexible.
Toda fuerza duradera es flexible.
Todo crecimiento avanza hacia afuera
de un núcleo potente. Tú eres el núcleo.
La vitalidad de la lucidez es un flujo contínuo.
No halla resistencias y continúa sin descanso.

*Aprende a confiar en lo que está ocurriendo.
Si hay silencio, déjalo aumentar, algo surgirá.
Si hay tormenta, déjala rugir, se calmará.

*La lucidez estimula a la gente,
pero el brillo excesivo la inhibe.

*Todos los conflictos se resuelven
por sí mismos tarde o temprano.

*Ten respeto por toda persona
y todo tema que se dirija a ti.

*Un encuentro es una danza
y no una amenaza a tu existencia.
Toda situación, por amplia o complicada que sea,
empieza de manera simple y pequeña.
No evites ni busques encuentros.
Aprende a reconocer los comienzos.
Cualquier cosa es fácil de resolver cuando nace.
Un árbol erguido y rígido comienza como un flexible pimpollo.

*La vida es una oportunidad.
Nunca busques una batalla.
Tu fuerza consiste en tu inteligencia.
Nadie te puede decir qué hacer.
En ésto consiste tu libertad.
En ésto consiste tu responsabilidad.

EL PODER DEL AHORA


Con la dimensión intemporal llega un tipo distinto de conocimiento, uno que no aniquila el espíritu que vive dentro de cada criatura y cada cosa. Un conocimiento que no destruye la santidad y el misterio de la vida y que contiene un amor y reverencia profundos por todo cuanto es.
Rompe el viejo patrón de negación y resistencia del presente. Convierte en una práctica el apartar tu atención del pasado y del presente cada vez que no sea necesario tenerla en ellos.
Sitúate fuera de la dimensión del tiempo todas las veces posibles cada día de tu vida.
Si se te hace difícil entrar al Ahora directamente, comienza observando la tendencia habitual de tu mente de desear escapar del Ahora. Notarás que el futuro se imagina como algo mejor o peor que el presente. Si el futuro imaginado es mejor, éste te dará esperanza o placer anticipado. Si es peor, éste creará ansiedad. Ambos tipos de futuro son ilusorios.
A través de la auto-observación, automáticamente llegará más presencia a tu vida. En el momento que percibes que no estás presente, estás presente. Cada vez que eres capaz de observar tu mente dejas de estar atrapado en ella. Así, pues, otro factor que no pertenece a la mente entra en juego: la presencia que atestigua.
Está presente como el observador de tu mente, de tus pensamientos y emociones, así como de tus reacciones en varias situaciones. Interésate tanto en las reacciones como en la situación o persona que ocasiona tu reacción.
Nota cuán frecuentemente tu atención está en el pasado o futuro. No juzgues o analices lo que observas. Observa el pensamiento, siente la emoción, observa la reacción. No hagas un problema personal fuera de él. Sentirás, entonces, algo más poderoso que cualquiera de esas cosas que observas: la quietud, la presencia que observa en sí misma detrás del contenido de tu mente, el observador silente.
La presencia intensa es necesaria cuando ciertas situaciones despiertan una reacción con fuerte carga emocional, como cuando, por ejemplo, tu auto-imagen es amenazada, un reto viene a tu vida provocando miedo, las cosas "van mal" o un complejo emocional del pasado es traído a flote. En situaciones como las anteriores, tu tendencia es entrar en un estado de "inconsciencia".
La reacción o emoción se apodera de ti hasta el punto de "convertirte en ella". La pones en acción. La justificas, la equivocas, la atacas, la defiendes ... todo, excepto que eso no eres tú, sino el patrón reaccionario, la mente en su estado habitual de supervivencia.
La identificación con la mente le da más energía a ese estado; la observación de la mente remueve la energía de él. La identificación de la mente crea más tiempo; la observación de la mente abre la dimensión de la intemporalidad. La energía que no se emplea en la mente se torna presencia. Una vez puedes sentir lo que es estar presente, es más fácil simplemente escoger estar fuera de la dimensión del tiempo cuando éste no es necesario para propósitos prácticos, y así entrar más profundamente en el Ahora.
Esto no es incompatible con tu habilidad de usar el tiempo -pasado o futuro- cuando lo necesitas para asuntos prácticos. Tampoco es incompatible con tu habilidad para usar tu mente. De hecho, la mejora ampliamente. Cuando no utilizas tu mente, ésta se vuelve más aguada, más enfocada.
El foco de atención central de las personas iluminadas es siempre el Ahora, pero, a su vez, estas personas están aún de forma superficial conscientes del tiempo. En otras palabras, ellos continúan utilizando el tiempo marcado en el reloj (clock time), pero están libres del tiempo psicológico.

(*)Fuente:
Eckhart Tolle, “Practicing the Power of Now”
Capítulo 3 Entering the now

domingo, 22 de marzo de 2009

MOTIVACIÓN


Tienes todos los recursos necesarios para lograr tus objetivos, tienes todas las capacidades para llegar a donde tu decidas llegar...Eres un ser único y excepcional...y cuando tú evolucionas....todo evoluciona a tu alrededor, si tu cambias...todo cambia.
Todo es posible...si tu quieres, todo es...ahora...aquí. Formula tu deseo y...hazlo con todas tus fuerzas..ese deseo no se perderá...ahora ya está navegando por el océano de las infinitas posibilidades..esos lugares...moran en ti...siempre han permanecido allí...búscalos. Los milagros que acontecen en nuestras vidas son objetivos bien formulados, por tanto, se cumplen.
Tómate un tiempo para responderte a ti mismo a la siguiente pregunta: ¿Qué quiero Yo?
Te aconsejo seguir en mi Blog: "Metodología para no irse al carajo", es una buena guía para no perderte en el intento...
*Continuará,...próximamente en CABALAYKA.
(*)Fuente: Carmen Rodrigo (Cabalayka)

sábado, 21 de marzo de 2009

SÍNTOMAS DE PAZ INTERIOR


!Cuidado con estos signos de paz!
Muchos corazones ya han sido expuestos y podría alcanzar proporciones epidémicas.

1.-Una capacidad inconfundible de disfrutar cada momento
2,.Pérdida de interés en juzgar a otros
3.-Pérdida de interés en juzgarte
4.-Pérdida de interés en interpretar las acciones de los demás
5.-Pérdida de interés en poner toda tu atención en los conflictos
6.-Pérdida de atención en preocuparte (Síntoma muy serio)
7.-Frecuentes y desbordantes momentos de valorización
8.-Sentimientos dichosos de conexión con los otros y con la naturaleza
9.-Frecuentes ataques de sonrisas a través de los ojos y del corazón
10.-Tendencia a dejar que las cosas sucedan en vez de hacer que sucedan
11.-Tendencia a obrar y pensar espontáneamente en vez de hacerlo desde el miedo a experiencias pasadas
12.-Receptividad al amor de los demás, así como la urgencia incontrolable de compartirlo

Si tienes todos o la mayoría de estos sintomas nencionados, estás prevenid@ que tu condición de paz puede ser incurable. Si estás expuest@ a cualquiera que muestre estos síntomas, permaneces epuest@ a tu propio riesgo. Estas condiciones de paz pueden ser infecciosas
Una contagiada

miércoles, 11 de marzo de 2009

SIGUE ADELANTE


¡Sigue Adelante!
Si ya has errado tu camino
Si constantemente has perdido
Si la luz ya se ha desvanecido
Y la neblina ha cegado tu sentido.
Si todo esto ya ha sucedido
Empieza, cambiando el destino
Olvida todo lo ya ocurrido
Y nunca te des por vencido.
Si la tristeza ha bloqueado tu cordura
Si el corazón ha corrompido su inocencia
Si ya no queda nada en tu conciencia
Y ya has perdido la paciencia.
¡Sigue adelante!
Desvanece la niebla de tu razón
Aclara la oscuridad del corazón
Piensa en el misterio de la imaginación.
Pues ahí encontrarás la solución.
Si ya no te queda nobleza.
Si crees que ya nada vale la pena
Si sólo te quedó la tristeza
Y el vacío de amargura se llena.
¡Sigue adelante!
Dale ilusión al corazón
Realizando todos los sueños de tu interior
No pierdas la razón
Y cambia el sendero de tu decisión.
¡Sigue adelante!
Que esto es sólo el comienzo
De tu verdadero reto
En el sendero de éste juego
Demostrarás tu destreza,
Dejando atrás la tristeza.

martes, 10 de marzo de 2009

LA RENOVACIÓN DEL ÁGUILA


El águila , es el ave que posee la mayor longevidad de su especie.
Llega a vivir 70 años.
Pero para llegar a esa edad ,a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión.
A los 40 años:
Sus uñas curvas y flexibles , no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta.
Su pico alargado y punteagudo , también se curva.
Apuntando contra el pecho están las alas , envejecidas y pesadas por las gruesas plumas.
¡ Volar es ahora muy difícil !
Entonces el águila , tiene sólo dos alternativas: Morir , ..... ó enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.
Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared , donde no necesite volar.
Entonces, apenas encuentra ese lugar , el águila comienza a golpear con su pico la pared , hasta conseguir arrancárselo.
Apenas lo arranca , debe esperar a que nazca un nuevo pico con el cual después , va a arrancar sus viejas uñas.
Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas.
Y después de cinco meses , sale victorioso para su famoso vuelo de renovación y de revivir, y entonces dispone de 30 años más.
A veces nos preguntamos:
¿ Por qué renovarnos ?
En nuestra vida, muchas veces, tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación.
Para que reanudemos un vuelo victorioso, nos debemos desprender de ataduras , costumbres y otras tradiciones del pasado.
Solamente libres del peso del pasado , podremos aprovechar el valioso resultado de una renovación.

miércoles, 4 de marzo de 2009

EL SAMURAI Y LOS TRES GATOS


Un samurai tenía en su casa un ratón del que no llegaba a desembarazarse. Entonces adquirió un magnifico gato, robusto y valiente. Pero el ratón, más rápido, se burlaba de el. Entonces el samurai tomo otro gato, malicioso y astuto. Pero el ratón desconfió de el y no daba señales de vida mas que cuando este dormía. Un monje Zen del templo vecino presto entonces al samurai su gato: este tenía un aspecto mediocre, dormía todo el tiempo, indiferente a lo que le rodeaba. El samurai encogió los hombros, pero el monje insistió para que lo dejara en su casa. El gato se pasa el día durmiendo, y muy pronto, el ratón se envalentono de nuevo: pasaba y volvía a pasar por delante del gato, visiblemente indiferente. Pero un día, súbitamente, de un solo zarpazo, el gato lo atrapo y lo mató. ¡Poder del cuerpo, habilidad de la técnica no son nada sin la vigilancia del espíritu!
(*)Cuento Popular Japonés

miércoles, 11 de febrero de 2009

APRENDER A DESEAR


Me anunciaron algo como un secreto, y ese secreto era la ley de atracción. Cuando uno habla de “atracción”, inmediatamente piensa en romanticismo, en parejas, en besos. Y es en este punto en el que las cosas cambian. “Atracción” tiene que ver con metas, con logros, con sentirse realizado y ser feliz.
Realmente pienso que algo nos pasó: no entiendo por qué quedó relegada, como un secreto, la fórmula para desear y realizar. A veces pienso que hasta nos hemos prohibido desear. Desear felicidad, desear salud, desear conocer nuevos lugares, ser próspero, y amar con locura. Como si dijéramos: “eso no es para mí, yo no puedo”.
Creo que lo que uno desea con el alma, es lo que tiene que ser. Por supuesto, hay pasos a seguir. Estos pasos no son tediosos, ni imposibles, ni aptos sólo para los iluminados que viven en la cueva más remota del Tibet. ¡No! Son los pasos que podemos dar siempre, aún si ayer me olvidé, o tuve un mal día.
Lo primero es tomar conciencia de mi mismo. Encontrarme y reconocerme. Pensar en aquello que siempre quise. No hay trabas. Nadie me va a decir esto está bien, esto está mal, o que aquello “no es para vos”. Aceptar o no las trabas de afuera, y los bloqueos internos, depende de cada uno. Somos capaces de crear círculos viciosos que nos atan sin piedad. Y de nosotros depende la increíble sensación de abrir los ojos, la conciencia y la mente, y decir “esto no me ayuda, lo dejo de lado, y miro hacia adelante”. O sea, crear “círculos virtuosos”.
Porque lo único que me puede ayudar es escuchar mis sueños, encontrar mis deseos, descubrir mis metas. “Querer”, pedir. Y, en este punto, no puedo evitar recordar: “pidan, que se les dará”. Así de simple.
Encontrarse, abrir los ojos, pedir, y dejar que el universo actúe.
Muchas veces aquello que tanto queríamos no llegó. Tal vez iba a llegar en otro momento. O a lo mejor, nunca. Y ahí nos consolamos, pensando que no tenía que ser, que ese no era nuestro camino.
A lo mejor fue así, pero si nosotros nos conocimos, y escrudiñamos cada rincón de nuestra alma, el camino lo conoceremos muy bien, asique no habrá motivo para que no se dé aquello que anhelamos.
¿Pero qué pasa si realmente sabemos que nuestra vida será incomparablemente mejor si cumplimos determinado deseo, lo pedimos, y tampoco se cumple? Simplemente debemos comprender que no lo pedimos convencidos de merecerlo.
La ley de la atracción quiere que confiemos. Que confiemos en nosotros y en el universo. Porque no somos un accidente, ni estamos aquí y ahora por azar. Que el mundo está complicado, no me caben dudas. Pero hay una fuerza que nos ampara, y así como la ley de gravedad atrae objetos por magnetismo, la ley de atracción vuelve posible nuestros sueños.
Conocernos, desear con el corazón, soltar y confiar. ¿Por qué? Porque todos tenemos una misión que cumplir, y es muy importante que pongamos nuestra pieza en el enorme rompecabezas del universo. Y porque no estamos acá para sufrir, sino para ser felices, amarnos, y devolver felicidad a nuestro medio. El amor es una energía creadora. Y en este mundo queda mucho por crear.
Fuente: : Silvina M. Negrete

martes, 10 de febrero de 2009

NO ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAÍDO


No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que te puebla. Distraído de la vida que te rodea: Delfines, bosques, mares, montañas, ríos. No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5,600 millones.

No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que te puebla.
Distraído de la vida que te rodea: Delfines, bosques, mares, montañas, ríos.
No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5,600 millones.
Además, no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco; algo fundamental para vivir.
No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubistein interpretaba como nadie a Chopin a los 90. Sólo citar dos casos conocidos.
No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un sólo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada.
Además la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones. No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas, y nos aleja por que nos hace desconfiados.
Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida. Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesús: "Amarás al prójimo como a ti mismo".
Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición.
Además, la felicidad no es un derecho sino un deber porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio. Un sólo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mando matar seis millones de hermanos judíos. Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileros, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, Mäiller, Mozart, Chopin, Beethoven, Caraballo, Rembrandt, Velásquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.
Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas ... y si le ganas, serás más humilde, más agradecido, por lo tanto, fácilmente feliz. Libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente como debe ser.
No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.
Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que le destruyan hay millones de caricias, que alimentan la vida.
Pocas cosas tan bellas he recibido como estas palabras, que me parecen salidas no sólo de una alma buena, pero sobre todo muy humana. Ojalá y lo disfrutes tanto como yo y ojalá y todos los practiquemos. ¡A vivir se ha dicho! Y ¡Menos quejas! ¿No crees?.
(*)Fuente: Facundo Cabral
http://www.facundocabral.org/

lunes, 9 de febrero de 2009

TRAMPA PARA RATONES


El Sr. Ratón miró a través de una grieta en la pared y observó como el granjero y su mujer abrían un paquete en la cocina. "¿Qué delicia habrán comprado esta vez?" se preguntó. Su sorpresa se convirtió en terror cuando descubrió que lo que habían comprado era una ratonera.

Salió disparado hacia el campo gritando "¡hay una ratonera en la casa! ¡hay una ratonera en la casa!"
La gallina al verlo venir, cacareó, levantó la cabeza y le dijo "Sr. Ratón, entiendo que éste es un grave problema para usted, pero no tiene mayores consecuencias en lo que a mí se refiere, por tanto, no me moleste".
El ratón fue a ver al cerdo y le dijo "¡hay una ratonera en la casa! ¡hay una ratonera en la casa!". El cerdo procuró mostrarse simpático pero dijo "lo siento mucho Sr. Ratón, pero no hay nada que yo pueda hacer excepto rezar. Le aseguro que le tendré presente en mis oraciones".
El ratón se fue a ver a la vaca y le dijo "¡hay una ratonera en la casa! ¡hay una ratonera en la casa!. La vaca le dijo "Ostras Sr. Ratón, de verdad que lo siento pero, no es mi problema".
Deprimido y desconsolado, con la cabeza baja y muy triste, el ratón regresó solo a su escondite en la cocina para hacer frente a su problema.
Esa misma noche, mientras dormían, un ruido les despertó – algo parecido al de una trampa para ratones atrapando a su presa. La mujer del granjero fue corriendo a ver que había atrapado. En la oscuridad no vio que se trataba de una serpiente venenosa y al acercarse, la serpiente le mordió. El granjero llevó a su mujer al hospital donde le dieron unas medicinas y la mandaron de regreso a casa con algo de fiebre.
Todo el mundo sabe que una buena receta para cuidar a los que tienen fiebre es hacer sopa de gallina así que, el granjero sacrificó a la gallina para hacer el caldo. Sin embargo, la mujer continuaba enferma. El desfile de vecinos y amigos era tal que tuvo que matar al cerdo para dar algo de comer a aquellos que le visitaban. La mujer no mejoraba y a los pocos días, falleció. Se presentó tanta gente en el funeral que el granjero decidió matar a la vaca a fin de que hubiese comida durante los tres días del velatorio y demás servicios funerarios.
El ratón observaba todo ello desde su grieta en la pared con una gran tristeza.
REFLEXIÓN:
La próxima vez que sepas de alguien que atraviesa un problema y pienses que no te concierne, recuerda: cuando uno de nosotros es amenazado, todos corremos un riesgo. Todos estamos unidos en este viaje llamado vida. Hemos de ayudarnos unos a otros, apoyarnos y en ocasiones, dejar a un lado nuestro egoísmo para atender a quien solicita nuestra ayuda.

sábado, 31 de enero de 2009

CRECIENDO UN POCO CADA DÍA


Imposible atravesar la vida …
sin que un trabajo salga mal hecho,
sin que una amistad cause decepción,
sin padecer algún quebranto de salud,
sin que nadie de la familia fallezca,
sin que un amor nos abandone.
sin equivocarse en un negocio.
Ese es el costo de vivir.
Sin embargo lo importante no es lo que suceda,
sino como reaccionamos nosotros.
Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes,
vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.
Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.
Uno crece al aceptar la realidad
y al tener el aplomo de vivirla.
Crece cuando acepta su destino,
y tiene voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando
y aprendiendo de lo que deja detrás.
Construyendo y proyectando lo que tiene por delante.
Crece cuando se supera, se valora, y da frutos.
Cuando abre camino dejando huellas,
asimilando experiencias.
¡Y siembra raíces!
Uno crece cuando se impone metas,
sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios,
cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes.
cuando se es fuerte por carácter,
sostenido por formación,sensible por temperamento…
¡Y humano por nacimiento!..
Cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas,
recoge flores aunque tengan espinas
y marca camino aunque selevante el polvo.
Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo
y dándole a la vida más de lo que recibe.
Uno crece cuando se planta para no retroceder…
cuandose defiende como águila para no dejar de volar.
Cuando se clava como ancla en el mar y se ilumina como estrella.
Entonces… Uno Crece.

viernes, 30 de enero de 2009

PIENSA QUE PUEDES Y PODRÁS


Si piensas que estás vencido, lo estás. Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar, pero que no puedes, no lo lograrás.
Si piensas que perderás, ya has perdido, porque en el mundo encontrarás que el éxito comienza con la voluntad del hombre.
Piensa en grande y tus hechos crecerán, piensa en pequeño y quedarás atrás.

PIENSA QUE PUEDES Y PODRÁS.

*Tienes que estar seguro de tí mismo antes de intentar ganar un premio. No siempre gana el hombre más fuerte o más ligero, porque, tarde o temprano, el hombre que gana es el que cree poder hacerlo*.

jueves, 29 de enero de 2009

¿DÓNDE ESTÁN LAS MONEDAS? EL CUENTO DE NUESTROS PADRES


En una noche cualquiera, una persona, de la que no sabemos si es un hombre o una mujer, tuvo un sueño. Es un sueño que todos tenemos alguna vez. Esta persona soñó que en sus manos recibía unas cuantas monedas de sus padres. No sabemos si eran muchas o pocas, si eran miles, cientos, una docena o aún menos. Tampoco sabemos de qué metal estaban hechas, si eran de oro, plata, bronce, hierro o quizá de barro.
Mientras soñaba que sus padres le entregaban estas monedas, sintió espontáneamente una sensación de calor en su pecho. Quedó invadida por un alborozo sereno y alegre. Estaba contenta, se llenó de ternura y durmió plácidamente el resto de la noche.
Cuando despertó a la mañana siguiente, la sensación de placidez y satisfacción persistía. Entonces, decidió caminar hacia la casa de sus padres. Y, cuando llegó, mirándolos a los ojos, les dijo:
— Esta noche habéis venido en sueños y me habéis dado unas cuantas monedas en mis manos. No recuerdo si eran muchas o pocas. Tampoco sé de qué metal estaban hechas, si eran monedas de un metal precioso o no. Pero no importa, porque me siento plena y contenta. Y vengo a deciros gracias, son suficientes, son las monedas que necesito y las que merezco. Así que las tomo con gusto porque vienen de vosotros. Con ellas seré capaz de recorrer mi propio camino.
Al oír esto, los padres, que como todos los padres se engrandecen a través del reconocimiento de sus hijos, se sintieron aún más grandes y generosos. En su interior sintieron que aún podían seguir dando a su hijo, porque la capacidad de recibir amplifica la grandeza y el deseo de dar. Así, dijeron:— Ya que eres tan buen hijo puedes quedarte con todas las monedas, puesto que te pertenecen. Puedes gastarlas como quieras y no es necesario que nos las devuelvas. Son tu legado, único y personal. Son para ti.
Entonces este hijo se sintió también grande y pleno. Se percibió completo y rico y pudo dejar en paz la casa de sus padres. A medida que se alejaba, sus pies se apoyaban firmes sobre la tierra y andaba con fuerza. Su cuerpo también estaba bien asentado en la tierra y ante sus ojos se abría un camino claro y un horizonte esperanzador.
Mientras recorría el camino de la vida, encontró distintas personas con las que caminaba lado a lado. Se acompañaban durante un trecho, a veces más largo o más corto, otras veces estaban con él durante toda la vida. Eran sus socios, sus amigos, parejas, vecinos, compañeros, colaboradores e incluso sus adversarios. En general, el camino resultaba sereno, gozoso, en sintonía con su espíritu y su naturaleza personal. Tampoco estaba exento de los pesares naturales que la vida impone. Era el camino de su vida.
De vez en cuando esta persona volvía la vista atrás hacia sus padres y recordaba con gratitud las monedas recibidas. Y cuando observaba el transcurso de su vida, miraba a sus hijos o recordaba todo lo conseguido en el ámbito personal, familiar, profesional, social o espiritual, aparecía la imagen de sus padres y se daba cuenta de que todo aquello había sido posible gracias a lo recibido de ellos y que con su éxito y logros les honraba.
Se decía a sí mismo: «No hay mejor fertilizante que los propios orígenes», y entonces su pecho volvía a llenarse con la misma sensación expansiva que le había embargado la noche que soñó que recibía las monedas.
Sin embargo, en otra noche cualquiera, otra persona tuvo el mismo sueño, ya que tarde o temprano todos llegamos a tener este sueño. Venían sus padres y en sus manos le entregaban unas cuantas monedas. En este caso tampoco sabemos si eran muchas o pocas, si eran miles, unos cientos, una docena o aún menos. No sabemos de qué metal estaban hechas, si de oro, plata, bronce, hierro o quizás de barro…
Al soñar que recibía en sus manos las monedas de sus padres sintió espontáneamente un pellizco de incomodidad. La persona quedó invadida por una agria inquietud, por una sensación de tormento en el pecho y un lacerante malestar. Durmió llena de agitación lo que quedaba de noche mientras se revolvía encrespada entre las sábanas.
Al despertar, aún agitada, sentía un fastidio que parecía enfado y enojo, pero que también tenía algo de queja y resentimiento. Quizá lo que más reinaba en ella era la confusión y su cara era el rostro del sufrimiento y de la disconformidad. Llena de furia y con un ligero tinte de vergüenza, decidió caminar hacia la casa de sus padres.
Al llegar allí, mirándolos de soslayo les dijo:
— Esta noche habéis venido en sueño y me habéis dado unas cuantas monedas. No sé si eran muchas o pocas. Tampoco sé de qué material estaban hechas, si eran de un metal precioso o no. No importa, porque me siento vacía, lastimada y herida. Vengo a decirles que vuestras monedas no son buenas ni suficientes. No son las monedas que necesito ni son las que merezco ni las que me corresponden. Así que no las quiero y no las tomo, aunque procedan de ustedes y me lleguen a través vuestro. Con ellas mi camino sería demasiado pesado o demasiado triste de recorrer y no lograría ir lejos. Andaré sin vuestras monedas.
Y los padres que, como todos los padres, empequeñecen y sufren cuando no tienen el reconocimiento de sus hijos, aún se hicieron más pequeños. Se retiraron, disminuidos y tristes, al interior de la casa. Con desazón y congoja comprendieron que todavía podían dar menos a este hijo porque ante la dificultad para tomar y recibir, la grandeza y el deseo de dar se hacen pequeñas y languidecen. Guardaron silencio, confiando en que, con el paso del tiempo y la sabiduría que trae consigo la vida, quizá se pudieran llegar a enderezar los rumbos fallidos del hijo.
Es extraño lo que ocurrió a continuación. Después de haber pronunciado estas palabras ante los padres en respuesta a su sueño, este hijo se sintió impetuosamente fuerte, más fuerte que nunca. Se trataba de una fuerza extraordinaria. Se había encarnado en él la fuerza feroz, empecinada y hercúlea que surge de la oposición a los hechos y a las personas. No era una fuerza genuina y auténtica como la que resulta del asentimiento a los hechos y que está en consonancia con los avatares de la vida, pero la fuerza era intensa.
Sin ninguna serenidad interior, aquella persona abandonó la casa de los padres diciéndose a sí misma:
— Nunca más.
Impetuosamente fuerte, pero también vacía, huérfana y necesitada, aún queriéndolo y deseándolo, no lograba alcanzar la paz.
A medida que la persona se alejaba de la casa de sus padres sentía que sus pies se elevaban unos centímetros por encima de la tierra y que su cuerpo, un tanto flotante, no podía caerse por su propio peso real. Pero lo más relevante ocurría en sus ojos: los abría de una manera tan particular que parecía que miraba siempre lo mismo, un horizonte fijo y estático.
La persona desarrolló una sensibilidad especial. Así, cuando encontraba a alguien a lo largo de su camino, sobre todo si era del sexo opuesto, esta sensibilidad le hacía contemplarlo con una enorme esperanza, la que, sin darse cuenta le llevaba a preguntarse:
— ¿Será esta persona la que tiene la monedas que merezco, necesito y me corresponden, las monedas que no tomé de mis padres porque no supieron dármelas de la manera justa y conveniente? ¿Será esta la persona que tiene aquello que merezco?
Si la respuesta que se daba a si misma era afirmativa, resultaba fantástico. A esto, algunos lo denominan enamoramiento. En esos momentos sentía que todo era maravilloso. No obstante, cuando el enamoramiento acababa convirtiéndose en una relación y la relación duraba lo suficiente, la persona generalmente descubría que el otro no tenía lo que le faltaba, aquellas monedas que no había tomado de sus padres.
— ¡Qué pena!, se decía y se quejaba amargamente de su mala suerte, culpando al destino de ello.
A esto lo llaman desengaño y esta persona se sentía sometida a un tormento emocional que tomaba la forma de desesperación, desazón, crisis, turbulencia, enfado, frustración.. .
Por suerte, o no, en este momento podía estar esperando a un hijo y la desazón se volvía más dulce y esperanzadora, más atemperada. Entonces la pregunta volvía a su inconsciente:
— ¿Será este hijo que espero, tan bienamado, quien tiene las monedas que merezco, que necesito y que me corresponden y que no tomé de mis padres porque no supieron dármelas de la manera justa y conveniente? ¿Será este ser el que tiene aquello que merezco?
Cuando se contestaba de nuevo que sí, era maravilloso, formidable y empezaba a sentir un vínculo especial con ese hijo, un vínculo asombroso, muy estrecho, lleno de expectativas y anhelos.
Pero si pasa el tiempo suficiente la mayoría de los hijos desean tener una vida propia y saben que tienen propósitos de vida propios e independientes de sus padres. Entonces, aunque aman a sus padres y desean hacer lo mejor para ellos, la presión de tener vida propia resulta exigente, imperiosa y tan arrolladora como la sexualidad.
Así es como, de nuevo, esta persona comprende un día que tampoco su hijo tiene las monedas que necesita, merece y le corresponden. Sintiéndose más vacía, huérfana y desorientada que nunca entra en crisis y desesperación. Enferma. Ahora tiene entre 40 y 50 años, la fase media de la vida. Ahora ningún argumento la sostiene ya, ninguna razón la calma. Es su “cata-crac” y grita:
— ¡A Y U D A!
¡Hay tanta urgencia en su tono de voz! ¡Su rostro está tan desencajado! Nada la calma, nada puede sostenerla.
Y… ¿qué hace? Va al terapeuta.
El terapeuta la recibe pronto, la mira profunda y pausadamente y le dice:
— Yo no tengo las monedas.
Hay dos clases de terapeutas: los que piensan que tienen las monedas y los que saben que no las tienen.
El terapeuta ha visto en sus ojos que sigue buscando las monedas en el lugar equivocado y que le encantaría equivocarse de nuevo. El terapeuta sabe que las personas quieren cambiar, pero les cuesta dar su brazo a torcer, no tanto por dignidad sino por tozudez y costumbre.
Él piensa: “Amo y respeto mejor a mis pacientes cuando puedo hacerlo con sus padres y con su realidad tal como es. Los ayudo cuando soy amigo de las monedas que les tocan, sean las que sean.”
El terapeuta añade: “Yo no tengo las monedas pero sé dónde están y podemos trabajar juntos para que también tú descubras dónde están, cómo ir hacia ellas y tomarlas.”
Entonces el terapeuta trabaja con la persona y le enseña que durante muchos años ha tenido un problema de visión, un problema óptico, un problema de perspectiva. Ha tenido dificultades para ver claramente. Sólo se trata de eso.
El terapeuta le ayuda a reenfocar y a modular su mirada, a percibir la realidad de otra manera, desde una perspectiva más clara, más centrada y más abierta a los propósitos de la vida. Una manera menos dependiente de los deseos personales del pequeño yo que trata de gobernarnos.
Un día, mientras espera a su paciente, el terapeuta piensa que está listo y que debe decirle, por fin y claramente, dónde están las monedas. Y este mismo día, como por arte de birlibirloque, llega el paciente. Tiene otro color de piel, las facciones de su rostro se han suavizado y comparte su descubrimiento:
— Sé dónde están las monedas. Siguen con mis padres.
Primero solloza, luego llora abiertamente. Después surge el alivio, la paz y la sensación de calor en el pecho. ¡Por fin!
Durante el trabajo terapéutico ha atravesado las purulencias de sus heridas, ha madurado en su proceso emocional y ha reenfocado su visión. Ahora se dirige de nuevo, como lo hizo hace tantos años atrás a la casa de sus padres.
Los mira a los ojos y les dice:
— Vengo a deciros que estos últimos diez, veinte o treinta años de mi vida he tenido un problema de visión, un asunto óptico. No veía claramente y lo siento. Ahora puedo ver y vengo a deciros que aquellas monedas que recibí de vosotros en sueños son las mejores monedas posibles para mi. Son suficientes y son las monedas que me corresponden. Son las monedas que merezco y las adecuadas para que pueda seguir. Vengo a daros las gracias. Las tomo con gusto porque vienen de vosotros y con ellas puedo seguir andando mi propio camino.
Ahora los padres, que como todos los padres se engrandecen a través del reconocimiento de sus hijos, vuelven a florecer y el amor y la generosidad fluyen de nuevo con facilidad. Así el hijo ahora es plenamente hijo, porque puede tomar y recibir.
Los padres le miran sonrientes, con ternura y contestan:
— Ya que eres tan buen hijo puedes quedarte con todas las monedas, puesto que te pertenecen. Puedes gastarlas como quieras y no es necesario que nos las devuelvas. Son tu legado, único, propio y personal, para ti. Puedes tener una vida plena.
Ahora este hijo se siente grande y pleno. Se percibe completo y rico y puede, por fin, dejar la casa de los padres con paz. A medida que se aleja siente sus pies firmes pisando el suelo con fuerza, su cuerpo también está asentado en la tierra y sus ojos miran hacia un camino claro y un horizonte esperanzador.
Resulta extraño: ha perdido esa fuerza impetuosa que se nutría del resentimiento, del victimismo o del exceso de conformidad. Ahora tiene una fuerza simple y tranquila, una fuerza natural.
Recorriendo el camino de su vida encontraba con frecuencia otra personas con las que caminaba lado a lado como acompañantes durante un techo, a veces largo, a veces corto, a veces durante toda la vida. Socios, amigos, parejas, vecinos, compañeros, colaboradores, incluso adversarios. En general se trataba de un camino sereno, gozoso, en sintonía con su espíritu y con su naturaleza personal. Tampoco estaba exento de los pesares naturales que la vida impone. Era el camino de su vida.
Un día se acercó a la persona de la que se enamoró pensando que tenía las monedas y también le dijo:
— “Durante mucho tiempo he tenido un problema de visión y ahora que veo claro te digo: Lo siento, fue demasiado lo que esperé. Fueron demasiadas expectativas y sé que esto fue una carga demasiado grande para ti y ahora lo asumo. Me doy cuenta y te lobero. Así el amor que nos tuvimos puede seguir fluyendo. Gracias. Ahora tengo mis propias monedas.”
Otro día va a sus hijos y les dice:
— Podéis tomar todas las monedas de mi, porque yo soy una persona rica y completa. Ahora que he tomado las mías de mis padres. Entonces los hijos se tranquilizan y se hacen pequeños respecto a él y están libres para seguir su propio camino tomando sus propias monedas.
Al final de su largo camino se sienta y mira aún más allá. Hace un repaso a la vida vivida, a lo amado y a lo sufrido, a lo construido y a lo maltrecho. A todo y a todos logra darles un buen lugar en su alma. Los acoge con dulzura y piensa:
— Todo tiene su momento en el vivir: el momento de llegar, el momento de permanecer y el momento de partir. Una mitad de la vida es para subir la montaña y gritar a los cuatro viento: “Existo”. Y la otra mitad es para el descenso hacia la luminosa nada, donde todo es desprenderse, alegrase y celebrar.
La vida tiene sus asuntos y sus ritmos sin dejar de ser el sueño que soñamos.

(*) Fuente: Joan Garriga Bacardi: Psicólogo, especializado en Terapia Humanista, Gestalt, PNL, se formó en Terapia lntegrativa con Claudio Naranjo. En 1999 introdujo a Bert Hellinger y su trabajo sobre las “Constelaciones Familiares” en España. Actualmente es uno de los principales exponentes de esa línea terapéutica en España y Latinoamérica, donde imparte numerosos talleres. Codirige el lnstitut Gestalt de Barcelona.
Página Web:
http://www.institut gestalt.com/

sábado, 13 de diciembre de 2008

SANAR HERIDAS PARA CRECER


Es de sabios sanar las heridas del pasado, perdonar y perdonarnos por todos los desaciertos y experiencias que dejaron secuelas en nuestro presente, que nos impiden sentir paz espiritual, amor y felicidad.

Hoy te invito a reflexionar y dejar ir las cargas que hacen tu camino lento y pesado, a que aligeres tus pasos, con tu cuerpo erguido y con la frente en alto, que hagas del tiempo presente el mejor tiempo.Cuando elegimos perdonar, transformamos una creencia y una emoción referente a situaciones por las que nos sentimos lastimados.

Cuando este perdón sale desde el corazón, podemos experimentar paz espiritual, pero cuando nos sentimos incapaces de olvidar esas lesiones, entonces la energía de esa persona y de esa situación permanecen dentro de nuestro campo de energía, tornando nuestra existencia densa y además, nos ligamos íntimamente a esas personas, pues el odio y el resentimiento nos encadenan de igual forma que el AMOR.

Si permitimos que la injusticia, el dolor, el abuso y las amarguras permanezcan en nuestro interior, no podremos vivir en PLENITUD. No es tan sencillo perdonar cuando nos sentimos heridos en lo más profundo de nuestro ser, sin embargo, podemos lograrlo si elegimos cambiar nuestros pensamientos y nuestras creencias con relación a esa situación o persona en particular que nos daña o nos ha dañado.

Cuando perdonamos, nos liberamos nosotros y liberamos a otros. Cuando no lo hacemos, estamos condenados a llevar cadenas. Si perdonamos comenzamos a sanar mental y físicamente, pues de esta manera, estamos creando armonía en el Universo y es justamente lo que llegará a nuestra vida por Ley Natural.

No importa cuan honda ha sido la herida que nos crearon o la forma en que nos maltrataron, nosotros podemos elegir asumir una actitud distinta frente a esa circunstancia que, viéndolo por el lado amable, nos ha ayudado a madurar y a valorar otros factores en nuestra existencia.

En esencia, es más importante que cambiemos nosotros mismos y no esperar que los demás sean como nosotros queremos que sean. Cuando comprendemos y aceptamos que: Yo soy yo y Tu eres Tu Yo no estoy en este mundo para cumplir todas tus expectativas, y sé que Tu no estás en este mundo para cumplir todas las mías, porque Tu eres Tu Y Yo soy Yo.Y si en algún momento o en algún punto nos encontramos, Es Hermoso.

Y si no nos encontramos, no hay nada que hacer.Falto de amor a Mi mismo cuando en el intento de complacerte me traiciono. Falto de amor a Ti cuando intento que seas como yo quiero, en vez de aceptarte como realmente eres.Porque Yo soy yo y Tu eres Tu Es así cuando aprendemos a generar VÍNCULOS SANOS!

jueves, 11 de diciembre de 2008

ATRÉVETE A SOÑAR


Los sueños son de una importancia vital en nuestra existencia. No son únicamente fantasías que se supone han de entretenernos mientras vivimos nuestros días monótonamente. Más bien ellos son nuestro mayor potencial susurrándonos y motivándonos para revelar ese potencial en el mundo.

Desafortunadamente, la mayoría de nosotros abandonamos nuestros sueños en la niñez. Nos conformamos con lo que pensamos se supone que es la vida, en lugar de lo que soñamos que puede ser. Perdemos el entusiasmo y la motivación para lograr nuestras máximas metas, y dejamos hasta de atrevernos a pensar dichas cosas.

Hoy, recuerda esto: todo empieza con un pensamiento. Permítete inventarte las infinitas formas en las cuales puedes ser feliz y exitoso. Fantasea con el propósito de activar estos profundos deseos y permite que estas fuerzas universales dentro de ti se desarrollen.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

TODO FORMA PARTE DE UN PLAN MAESTRO


En la vida, muchas veces presenciamos cosas que parecen injustas. Sin embargo, suelen ser solamente una prueba de nuestra certeza. Es por eso que cuando restringimos nuestro deseo de hacer conclusiones, nuestro panorama completo se abre.

Hoy, cuando las cosas no salgan como esperas, sé humilde por un minuto. Asume que no sabes realmente qué pasa por el simple hecho de que estás atrapado en tus cinco sentidos. Por lo tanto es imposible ver el cuadro completo.

No sólo te volverás mucho más sabio, sino que la Luz te iluminará con la explicación de lo que presenciaste. Esa revelación puede suceder ahí mismo, en cinco minutos, en cinco días o en cinco años. Pero ten la seguridad de que pasará cuando tenga que pasar

martes, 9 de diciembre de 2008

RECUERDA LA LUZ


¿Qué estabas haciendo antes de leer este post? ¿Cómo estaba esa acción ayudando a alguien más?

Una pregunta fuerte. Pero si verdaderamente entendiste de qué se trata la Kabbalah –de aceptar la responsabilidad de ser un canal de la Luz– entonces sólo estarías pensando en cómo compartir y ocuparte de los demás. Si estamos aquí en la Tierra, esto significa que en algún lugar de un mundo muy, muy lejano, firmamos un contrato, le juramos a la Luz que haríamos este trabajo.

En realidad, ninguno de nosotros está en ese nivel. Es por ello que necesitamos recordarnos unos a otros a qué vinimos a este mundo. Hoy tenemos la oportunidad de reafirmar ese juramento que le hicimos a la Luz. Llevamos muchas vidas en eso. No vamos a renunciar ahora.

sábado, 6 de diciembre de 2008

DAR CALOR


"Algunas personas usan su fe como abrigo. Sólo les da calor a ellos, pero no beneficia en nada a los demás. Pero otros encienden una fogata y dan calor a otros"
– Rav Mendel de Kotzk (1789-1859).
*Hoy, encuentra formas sencillas de dar calor y amor a la vida de alguien más*.

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